En vísperas de que todos los partidos políticos, según sus estatutos o acuerdos de coaliciones, inicien con la criba de quiénes serán sus candidatos a los diferentes espacios en disputa electoral el próximo año; tenemos ya a varios aspirantes que se han destapado para ser tomados en cuenta.
Sin embargo, lo que menos debe importarnos son las pretensiones, ya que éstas no dejan de ser sino un simple deseo, si quien levanta la mano carece de méritos, capacidad probada, y sobre todo reconocimiento social.
Como es bien sabido, conocimiento no significa necesariamente reconocimiento, ya que esto último no se gana con declaraciones mediáticas, encuestas inducidas o inundando la ciudad de promocionales. Por este motivo, lo que se espera para los próximos comicios, es priorizar lo sustantivo, y que cada vez sea más difícil sucumbir ante aspectos adjetivos como si el candidato es dicharachero, bailarín o atractivo.
Ahora con el internet, es incluso mucho más fácil indagar sobre los antecedentes profesionales y personales de los actores políticos, valorar qué hicieron en sus gestiones anteriores, y si dentro de estas, hay cosas para destacar o lamentar.
Por otra parte, quienes más se inclinan a esta práctica indagatoria en la web, son los jóvenes entre 18 y 29 años, segmento que según el INE, puede en un momento dado ser el fiel de la balanza en las elecciones del 2024, ya que éste alcanza actualmente el 30% de la lista nominal.
Lo interesante en todo caso será ver qué tan atractiva será la oferta electoral que se les presente a estos jóvenes, y si es que los partidos políticos caen en el error de seguirle apostando como antes, a esa corta memoria social que si bien aún subsiste, ahí está el internet que no se raja para proporcionarnos información sobre la trayectoria de los candidatos.
Por eso es que algunas de las primeras pretensiones que se han hecho públicas, más que interés en los ciudadanos, lo que han generado es incredulidad y hasta sorna. Más todavía viniendo de aquellos que ya han estado en alguna posición de poder, y que han usado éste sólo para su beneficio personal.
Es así que resulta inconcebible la desfachatez de algunos políticos, que abierta o soterradamente andan buscando cómo aparecer en las boletas electorales el próximo año. En este desacreditado grupo se encuentran personajes como el exgobernador MALOVA, quien quiere ser nuevamente senador.
Otro es el extitular de las SEPyC, Juan Alfonso Mejía, quien asegura ser la mejor alternativa para Mazatlán. Y en Ahome las huestes de Gerardo Vargas aseguran que si no logra un escaño en el Congreso de la Unión, ya de perdida tiene asegurado ser alcalde por tres años más. En Culiacán por su parte, anda uno por ahí que ha estado levantado la mano pero sin mucha trascendencia.
Además, en lo que muchos culichis coinciden es que al estar prácticamente asegurado que será una mujer la próxima presidente del país, también en la capital del estado debe haber por primera vez una alcaldesa que sea electa en las urnas.
EL CONTRASTE ENTRE SHEINBAUM Y GÁLVEZ.- Y hablando de las dos damas que andan en pos de la Presidencia de la República, tanto por Morena y sus aliados, como por el Frente Amplio por México, resulta útil ir haciendo un comparativo entre ambas, de manera que nos dé una primera idea de qué tan preparadas están para dirigir los destinos de nuestra nación. Es así que a reserva de analizar en entregas posteriores otras facetas de sus trayectorias y hoja de vida, lo que de entrada vemos es un claro contraste entre la formación académica de una y otra.
Y es que mientras Claudia Sheinbaum es licenciada en física por la UNAM, posee maestría y doctorado en Ingeniería Energética y cuenta con estancias y participaciones en el extranjero; Xochitl Gálvez por su parte posee nivel de licenciatura como ingeniera en computación, para cuya titulación no elaboró una tesis, sino un informe profesional el cual como sabemos, se encuentra envuelto en una polémica por el plagio de algunas partes de su contenido. Un contraste bastante notorio sin lugar a dudas…por lo menos en el aspecto académico.

