El presidente Andrés Manuel López Obrador (AMLO) llega a su cuarto Informe de Gobierno con la aprobación más alta entre los últimos cinco presidentes de México, lapso hasta donde existen ejercicios estadísticos confiables de este tipo. De acuerdo al portal de análisis político Oraculus.mx, que emplea una metodología conocida como poll of polls (promedio de encuestas), AMLO llega al mes 44 de su gobierno con un 61 por ciento de aprobación ciudadana, mientras que a esa misma fecha Ernesto Zedillo Ponce de León tenía un 59%, Felipe Calderón Hinojosa un 58%, Vicente Fox Quesada 54% y Enrique Peña Nieto un 25%.
Puntualmente, por conducto del secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, el pasado primero de septiembre se cumplió con lo que mandata el artículo 69 de nuestra Carta Magna: “En la apertura de Sesiones Ordinarias del Primer Periodo de cada año de ejercicio del Congreso, el Presidente de la República presentará un informe por escrito, en el que manifieste el estado general que guarda la administración pública del país.”
Y cumplido este requisito de rango constitucional, el presidente brindó a los mexicanos desde Palacio Nacional un importante mensaje que sintetiza y enmarca el documento extenso presentado a los legisladores federales reunidos para tal efecto en San Lazaro. Hay que decir que unas de las cualidades que más le reconocen los mexicanos al presidente López Obrador, aparte de su honestidad, es la congruencia y consistencia con las tesis que públicamente siempre ha sostenido, principalmente el combate a la pobreza, la erradicación de la corrupción y apoyo a los sectores más desfavorecidos.
En este sentido, en el mensaje del presidente pudimos ver una congruencia entre los postulados que siempre ha defendido, la implementación de sus políticas públicas para lograr tales objetivos y la enumeración con datos de los resultados que su gobierno reúne en los dos primeros tercios de su periodo gubernamental.
De manera síntetica, hizo cuatro pronunciamientos muy indicativos de las luchas que libra actualmente su gobierno.
- “Aun con los graves problemas externos que hemos enfrentado, (…) en nuestro país los datos indican que estamos mejorando. Particularmente, nos han ayudado dos buenos factores: la estrategia de apoyo a los de abajo y las ventajas del tratado comercial con Estados Unidos y Canadá”. De acuerdo al INEGI, efectivamente el decil de la población más pobre ha mejorado su ingreso aún a pesar de la pandemia, y el presidente vuelve a reiterar su compromiso con el T-MEC, pues las exportaciones representan el motor más dinámico de nuestra economía.
- “Más allá del simple crecimiento económico, lo fundamental estriba en desterrar la corrupción y los privilegios para destinar todo lo obtenido y ahorrado en beneficio de la mayoría del pueblo y, de manera especial, de los más pobres y marginados”. Es este apartado nadie le puede regatear que los ahorros derivados de la política de austeridad y combate a la corrupción, se han ido directamente a fortalecer los programas de bienestar: adultos mayores, apoyo a los jóvenes y becas educativas.
- “Los Programas para el Bienestar, la recuperación del poder adquisitivo de los salarios y el aumento en las remesas enviadas por nuestros queridos paisanos a sus familiares, han mejorado la situación económica de la población más pobre del país y, al garantizarse cuando menos lo básico, se ha mantenido la paz y ha permanecido encendida la llama de la esperanza”. Aquí el presidente nos hace recordar la dogmática resistencia de los gobiernos anteriores para incrementar el salario mínimo, totalmente absurda pues hasta el mismo sector privado reconocía la pertinencia de hacerlo. Y las remesas ya son la segunda fuente más importante de divisas, sólo detrás de las exportaciones. Este año se proyectan 60 mil millones de dólares a nivel nacional y 1,200 millones para Sinaloa.
- “Si no hubiésemos optado por el subsidio a los combustibles, la inflación habría llegado al 14 por ciento y el salario real promedio de 8 mil 943 pesos, hubiese bajado a 7 mil 900; es decir, una pérdida del 12 por ciento. En todo el tiempo que llevamos en el gobierno, el peso no se ha devaluado y ha estado en los tres primeros lugares entre los países del mundo por su fortaleza con relación al dólar”. Los economistas ortodoxos critican por “regresivo” el subsidio a la gasolina, pero hay que decir que hasta el presidente Biden lo ha planteado al congreso estadounidense como una medida pertinente, y hoy día la mayoría de los analistas financieros coinciden que la medida ha contribuido a paliar el incremento inflacionario, debido al probado efecto mulplicador que tiene el costo de la gasolina en toda la cadena de suministro.
El compromiso del presidente López Obrador con estos temas son parte de su amplia biografía política, está en todos sus libros, incluso los de carácter más personal como el escrito por el periodista Jaime Avilés, AMLO: Vida privada de un hombre público. Gobernar México es un reto extraordinario y nadie le puede escatimar al presidente su lucha por la agenda que ha enumerado en su cuarto Informe de gobierno.
Excelente inicio de semana.
