Héctor Melesio Cuén Ojeda

En apego a los plazos constitucionales y legales, el pasado jueves 08 de septiembre el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, doctor Rogelio Ramírez de la O, presentó a la Cámara de Diputados los cuatros documentos hacendarios anuales que integran el llamado Paquete Económico, que será el marco normativo al que deberán ajustarse las finanzas públicas federales en el año 2023.

Los cuatro componentes constitucionales del llamado paquete económico, son documentos rectores que materializan la visión económica del gobierno federal y son la hoja de ruta del año fiscal para el que se diseñan. Son los instrumentos fundamentales de nuestra política económica y sucintamente se podrían definir de la siguiente manera:

Criterios Generales de Política Económica. Los famosos “criterios” es el apartado donde el gobierno federal analiza la situación económica de México y el panorama internacional. A partir de este diagnóstico es posible estimar los ingresos que el gobierno podrá recibir el siguiente año y el gasto público que podrá ejercer. Este documento tiene una enorme riqueza analítica, pues proyecta el comportamiento de las principales variables macroeconómicas de las que depende el buen desarrollo económico del país durante el año del ejercicio que trate.

Iniciativa de Ley de Ingresos. Aquí se estima la composición de los ingresos futuros, impuestos, derechos, ingresos derivados de financiamiento, entre otros. Destaca en este apartado que los ingresos del erario dejaron hace muchos años de estar pretrolizados y hoy son principalmente tributarios, destacando lo recaudado por IVA, ISR y IEPS.

Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF). Aquí se materializa el llamado “poder de la bolsa” y aprobarlo es una facultad exclusiva de la Cámara de Diputados (en el caso de la Ley de Ingresos, la aprobación es una facultad concurrente que comparten diputados y senadores). El llamado PEF condensa las asignaciones programadas del gasto público durante el ejercicio fiscal. Comprende la asignación de recursos para las dependencias, secretarías, órganos autónomos, programas sociales, proyectos de inversión, entre otros. Sobre este instrumento, es importante resaltar que a pesar del escaso crecimiento económico del país como consecuencia de la pandemia y la guerra en Ucrania, el presupuesto público para el 2023 alcanzará cifras inéditas, pues rondará los 8.2 billones de pesos.

La miscelánea fiscal. Como su nombre lo indica, es un conjunto variado (y a veces disperso) de herramientas o instrumentos legales para atender la política tributaria e incrementar la recaudación, sancionar la evasión, evitar la condonación, así como las malas prácticas fiscales y la actualización de cuotas, derechos y otros conceptos. Aquí debemos reconocer el estraordinario trabajo que ha hecho el SAT en los últimos años, mejorando la recaudación y la supervisión fiscal, logrando que grandes deudores al fisco se pusieran al corriente, suprimiendo el outsourcing ilegal y aumentando la inscripción legal de muchos trabajadores que venían laborando en la informalidad.

En los próximos dos meses el debate parlamentario estará marcado, en gran parte, por el contenido de estos cuatro documentos hacendarios, y sus principales cifras o datos duros, que se ajustarán en función de los entendimientos que logren los grupos parlamentarios. Principalmente, se plantea un crecimiento económico de 3% para el 2023 y para el cierre de este año del 2.4%.

Como lo dijimos al principio, llama la atención el monto de la bolsa presupuestal: 8.26 billones de pesos. Cifra significativamente superior a la del año actual equivalente a 7.05 billones de pesos. Pero en el miso sentido, también es preocupante el monto de pago a pensiones y jubilaciones (contributivas) que llegará a la cifra récord de 1.3 billones de pesos. Aquí habría que sumar las pensiones no contributivas -pensión para adultos mayores y para personas con discapacidad- que ascenderá a 360 mil millones de pesos. Y otro monto sin precedente será el pago de intereses de la deuda pública que ascenderá a 1.1 billones de pesos.

Un buen debate se avecina en el Congreso, pues como nunca se requiere altura de miras para fortalecer la capacidad de respuesta del Estado mexicano. La Cámara de Diputados tendrá hasta el 20 de octubre para discutir y aprobar la Iniciativa de Ley de Ingresos y de ahí será enviada al Senado para su aprobación a más tardar el 31 de octubre. Respecto al Presupuesto de Egresos, la Cámara de Diputados deberá aprobarlo a más tardar el 15 de noviembre ya que el Ejecutivo tiene que hacer la publicación en el Diario Oficial de la Federación, 20 días naturales después. Estaremos muy atentos para analizar el destino que tendrá el dinero de los contribuyentes -de los mexicanos- en el 2023.

Excelente inicio de semana.