El pasado 8 de marzo celebramos una vez más el Día internacional de la mujer, haciendo un llamado en general para que el principio de paridad se extienda, se haga costumbre y se instale en todos cuerpos normativos de nuestro arreglo jurídico mexicano. En este asunto, los mexicanos podemos presumir el gran avance de las mujeres en nuestro país, por lo menos en lo que se refiere a su inclusión en el mapa de la representación política.

Con mucho orgullo, siempre he presumido al Partido Sinaloense (PAS) como el partido más feminista de México, pues desde su creación en 2012 asumimos el principio de paridad en nuestros estatutos, antes incluso de que se inscribiera en la Constitución federal en el año 2014. El PAS exporta derechos y políticas a favor de las mujeres desde el primer día en que nos incorporamos al universo legal de las opciones partidistas.

Y en general el avance de las acciones afirmativas en forma de cuotas, fue una dinámica virtuosa que se desarrolló en un lapso de 20 años, de 1994 al 2014. Al principio como una sugerencia a los partidos político, luego estableciendo un mínimo de 30% de candidaturas para mujeres, después un 40% y finalmente la paridad en 2014.

Actualmente la Cámara de Diputados federal tiene paridad absoluta con 250 diputadas y en el Senado pasa lo mismo, 64 senadoras en total, el 50 por ciento. En el Congreso de Sinaloa las mujeres son abrumadora mayoría, con 23 (57%) legisladoras y 17 diputados varones, el 43 por ciento del Congreso. Situación inédita pero acorde con el signo de los tiempos que nos obliga a todos a consolidar la cultura de la paridad en todos los ámbitos del ejercicio profesional y el desarrollo personal.

Por ejemplo hoy en países como España, el tema de la paridad apenas se está debatiendo como una posibilidad de política pública. La semana pasada el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, anunció la presentación de un anteproyecto denominado Ley Orgánica de Representación Paritaria de Mujeres y

Hombres en los Órganos de Decisión.

De acuerdo a la prensa de ese país, el presidente plantea que “las candidaturas electorales deberán tener una composición paritaria con listas cremallera en la ley electoral con una alternancia de personas de uno y otro sexo. La reforma propuesta se aplicará a todos los procesos electorales: en los comicios generales al Congreso, autonómicas, municipales y en la elección en las urnas de los miembros de los consejos y cabildos insulares y diputados al Parlamento Europeo. También se aplicará cuando las candidaturas para el Senado se agrupen en listas. El Congreso español se convirtió en mayo del 2019 en el más paritario de Europa, con un 47,4% de la Cámara baja, por delante de países nórdicos como Suecia y Finlandia. Ahora mismo esa proporción ha disminuido: hay 200 diputados (57,3%) y 149 diputadas (42,7%), según los últimos datos del Congreso. La proporción en la Cámara alta es de 159 senadores (60%) y 106 senadoras (40%).” (El País, 04/Mar/2023)

En México, a 60 años de otorgar el derecho al voto a la mujer, se ha logrado por fin compensar el rezago que padecía en materia de acceso a cargos de elección popular, siendo poblacionalmente mayor que los hombres y con características interesantes de acuerdo al más reciente estudio del INEGI:

En México residen 129 millones de personas: 67.0 millones son mujeres, el 52.% de la población total.

En 2022, había 108.5 mujeres por cada 100 hombres.

Más de la mitad de la población en México tiene 30 o más años. En el caso de las mujeres, el porcentaje es 54.8 % y en los hombres, 50.5 por ciento.

Entre 1990 y 2020, las mujeres de 5 a 17 años lograron un crecimiento sustancial en la asistencia escolar: pasaron de 74.7 % en 1990 a 89.4 % en 2020.

Al cuarto trimestre de 2022, 46 de cada 100 mujeres de 15 años y más fueron económicamente activas (trabajaron o buscaron trabajo).

Debemos celebrar el innegable avance de la mujer mexicana. Pero para consolidar su liderazgo hay que hacer de la paridad un principio político inalterable. Una convicción y un axioma al momento de tomar decisiones. El siglo XXI será el siglo de las mujeres y en México hemos hecho lo propio, poniendo el ejemplo en las normas y en las acciones. Hasta que la paridad se haga costumbre y sea la norma, nuestro compromiso es acompañarlas sin titubeos con toda nuestra capacidad y esfuerzo.

Excelente inicio de semana.