Este domingo por fin los mexicanos no padecimos una vez más la aplicación del llamado “horario de verano”. Después de 26 años no volveremos a sufrir las incomodidades, las afectaciones a la salud y la burla del supuesto “ahorro” de energía que justificaba la medida. Gracias a la sensibilidad de nuestro presidente Andrés Manuel López Obrador que cuestionó la medida desde su origen en 1996, y a un reclamo social in crescendo en los últimos años -donde los sinaloenses participamos de manera muy destacada-, esta fallida política pública del zedillismo pasará rápidamente al olvido como un mal referente, con mucha pena y absolutamente nada de gloria.
En el Partido Sinaloense (PAS) hicimos eco del cuestionamiento temprano del presidente de la república, y desde luego de la molestia reiterada que nos manifestaba la gente en los 18 municipios del estado, y pusimos manos a la obra desde el año 2016, presentando una iniciativa ciudadana en el Senado de la República respaldada con la firma de 262,866 sinaloenses, un apoyo sin precedente a nivel nacional a una nueva figura jurídica que desde el 2012 le otorgó facultad de iniciativa legislativa al ciudadano común.
Posteriormente hicimos un segundo intento. El 10 de octubre del 2018, con un total de 220,002 firmas de apoyo nuevamente de puro sinaloense -manifestaciones individuales relacionadas con el nombre, identificación y rúbrica de cada ciudadano- nos presentamos en el Senado para dar otra vez la batalla, lamentablemente infructuosa debido a la negativa de algunos legisladores que definitivamente se encuentran de espalda a los reclamos del pueblo y del sentir de los votantes que se suponen deben representar.
Venturosamente y demostrando una vez más que es un hombre de principios, convicciones y comprometido con las demandas más sentidas del pueblo de México, el presidente López Obrador, a través del secretario de Gobernación, Adán Augusto López Hernández, envío una iniciativa definitiva en la materia el 06 de julio del año pasado, poniendo a consideración del Poder Legislativo una histórica “Iniciativa con proyecto de Decreto por el que se Expide la Ley de los Husos Horarios en los Estados Unidos Mexicanos”.
En septiembre la votaron en la Cámara de Diputados federal y posteriormente en el Senado, en la sesión del 25 de octubre, se aprobó el dictamen en los términos que lo envió el presidente López Obrador, contemplando una excepción sólo para los 33 municipios de la franja fronteriza con Estados Unidos, que por motivos comerciales les conviene mantenerse en la lógica del ese horario.
En conclusión, el domingo 30 de octubre del 2022 fue la última vez que los mexicanos tuvimos que aguantar la monserga de atrasar el reloj. La dinámica de más de dos décadas que nos obligaba adelantar el reloj el primer domingo de abril también se conjuró y ayer domingo dormimos más plácidamente, sin afectaciones al reloj biológico o con mal humor y sin la falsa sensación de un pírrico ahorro en el recibo eléctrico.
En el Partido Sinaloense nos sentimos profundamente orgullosos de haber sido parte de esta lucha. El PAS de ayer, de hoy y de mañana se va a distinguir siempre por realizar una política eminentemente social y humanista. Somos un partido que recorre las calles y atiende a la gente los 365 días del año. Lo haremos por convicción y vocación de servicio, desde donde estemos: el gobierno, el congreso, con nuestra fuerza partidista y desde cualquier trinchera ciudadana, y encabezando las causas de la gente como lo fue la eliminación del horario de verano.
Excelente inicio de semana.
