Tijuana, Baja California – Al cumplirse 30 años del homicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta, quien fuera candidato del PRI a la presidencia de la República, sólo unos cuantos priístas acudieron al homenaje organizado en su honor.

Al busto instalado para honrar su memoria en Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California, donde el 23 de marzo de 1994, cayó abatido el candidato presidencial, apenas llegaron una cantidad insignificante de personas.

Sin embargo, 30 años después todavía resuena en la mente de muchos mexicanos, las frases pronunciadas en su discurso el 06 de marzo de 1994 en el Monumento a la Revolución, justo 18 días antes de su muerte:

“Veo un México con hambre y sed de justicia. Un México de gente agraviada, por las distorsiones que imponen a la Ley quienes deberían servirla. De mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales…”.

18 días después, en Lomas Taurinas, Tijuana, Baja California, el candidato presidencial, recién terminado el mitin, recibió un balazo de .38 super en la parte derecha de la cabeza que le costó la vida.