Gabriel Yañez Pérez

En la política existen prácticas tan nocivas como connaturales a su propia existencia. Una de ellas, al momento de ejercer el poder, es la de privilegiar la cercanía o afectividad de las personas por encima de la capacidad que estas pudieran o no tener. Esta situación es hasta cierto punto lógica, en el sentido de que algún modo se tiene que corresponderle a quienes, de alguna forma u otra, se suman o como luego dicen suelen “jugársela” con un determinado proyecto político. Sin embargo, también es necesario darle paso a esa meritocracia que, más allá de la lealtad, tiene sus bases en la preparación, la capacidad y la experiencia.
De lo anterior depende en mayor medida el desempeño y los resultados de una gestión en el ejercicio del poder, donde además durante su trayecto en el tiempo, va brindando oportunidades para ir haciendo los ajustes necesarios. Debido a ello es que como sucede en Sinaloa, vemos que hay designaciones de funcionarios que han sido acertadas y otras no tanto.
En un balance del actual gabinete estatal, podemos decir no son muchos los que han venido destacando y respondiendo a las expectativas de la ciudadanía. Es inobjetable que dentro de los que más han fallado, se encuentran en primer lugar aquellos que ostentan los cargos en materia de seguridad, como son la Secretaría de Seguridad Pública y la Fiscalía General del Estado. Ambas dependencias se han convertido en simples voceras de las cifras de violencia.
Pero así como en este tema que es y ha sido siempre el talón de Aquiles para todas las administraciones estatales y federales, existen secretarías en otros rubros cuyos titulares tampoco han demostrado talento para el cargo. Y como este espacio es muy breve para hacer una valoración de cada uno de esos casos, empezaremos mejor por los menos, es decir, por resaltar y reconocer la labor de aquellos integrantes del gabinete que sí han destacado, algunos de ellos incluso en un corto tiempo en el cargo.
Entre estos funcionarios se encuentra sin duda el Secretario de Economía, Javier Gaxiola Coppel, quien entre otros logros, no sólo ha rebasado la meta en inversión extranjera directa para la entidad, sino que además ha sido atento a las necesidades locales, brindando apoyos tanto a las Mipymes ya establecidas, como a quienes quieren iniciar un nuevo proyecto.
Uno más de los que han demostrado disciplina, dedicación y capacidad, es el joven titular de Obras Públicas (SCOP), Raúl Montero Zamudio, quien a menos de tres meses en el cargo, pero conociendo a fondo las funciones del mismo, ha llevado sin sobresaltos y con orden la ejecución del plan de obra pública anunciado para el cierre de este 2024 y todo el 2025.
Otro joven más que ha destacado, es precisamente Joaquín Landeros Güicho, mismo que ocupaba anteriormente la SCOP y que hoy está al frente de las finanzas estatales. Ahora en su nuevo encargo como titular de ls SAF, Landeros Güicho ha dejado que cuando se trabaja con orden, con seriedad y sin protagonismos, los resultados hablan por sí solos.
En el mismo sentido, hay que destacar a quien ocupa un cargo que, aunque suele ser de bajo perfil, muchas veces termina por ser una de las caras que más lucen en las administraciones públicas. Me refiero al Sistema DIF Sinaloa, y en donde su titular, Eneida Rocha Ruiz, ha realizado sin mayores aspavientos ese trabajo humanitario que le corresponde a dicha dependencia, ya sea con la continua donación de despensas y apoyos diversos o emergentes a familias vulnerables, con las cocinas móviles, con los centros de cuidados para menores y adultos mayores, con las brigadas de servicios sociales, y con sus estudios y cirugías gratuitas, como en el caso de las mujeres ahora en octubre, que es el mes de sensibilización sobre el cáncer de mama.
Por último, dentro de los más recientes cambios en el gabinete estatal, es en la SEPyC donde con la llegada de Gloria Himelda Félix Niebla, se esperan resultados muy prometedores, ya que es una mujer preparada, responsable y con una muy amplia trayectoria política. Luego seguimos entonces con aquellas y aquellos Secretarios a los que les falta ponerse las pilas, y con esos otros que nomás han nadado de muertito.