Por: Gabriel Yañez Pérez
Desde hace tiempo, cuando apenas estábamos en los escarceos de los litigios hoy interpuestos contra el presidente municipal de Culiacán, Jesús Estrada Ferreiro (JEF), los cuales y hay que decirlo, se alejaron o desviaron de su esencia para devenir finalmente en un circo mediático de dimes y diretes, comentaba que era muy improbable que se concretara su destitución a través de un juicio político. A estas alturas, cuando casi todos dan como un hecho la salida del alcalde, argumentando una línea desde el mismo Palacio Nacional, en lo personal aún dudo que esto se vaya a concretar, ya que este procedimiento, aunque fuese conducido con toda legalidad, tendría un impacto negativo para los intereses de Morena, quienes más allá de pugnas locales o regionales, lo que les interesa es no tener más distractores que les impidan consolidar su dominio político en el 2024.
Con estas consideraciones, quizá sea muy probable que JEF siga sentado en su silla, pero con un comportamiento diametralmente opuesto al que vino asumiendo desde que inició su primer periodo como alcalde. Además, con el cierre de este capítulo sus aspiraciones políticas quedarían también prácticamente anuladas, y su futuro político dependería de la capacidad que tenga para congraciarse con el Gobernador en estos dos años que restan para el próximo proceso electoral, algo que se oye difícil pero para quienes conocen al Dr. Rocha no tanto, ya que lo califican como un hombre noble y que no suele guardar rencores.
Pero la si pregunta es qué resultará finalmente de este sainete o tragicomedia que estamos presenciando en el quehacer de la política local, la principal consecuencia de todo esto a mi juicio, es que una vez domada la fiera, el mensaje quedaría muy claro para aquellos adelantados que aspiran a ser candidatos en el 2024, y que por sus aceleres futuristas desatienden sus responsabilidades y terminan por generarle problemas al Gobernador, quien tiene que entrar muchas veces al quite para cumplir con las demandas y necesidades de la gente.
Otra de las consecuencias que estamos viendo es la veleidosa conducta que ha demostrado el alcalde de Culiacán, quien hasta ahora que la lumbre le ha llegado a los aparejos, se ha puesto a atender sus obligaciones, girando instrucciones a todos sus funcionarios para que se pusieran las pilas en sus respectivas áreas e iniciaran inmediatamente con trabajos en distintos frentes. De ahí que es muy probable que últimamente Usted, amable lector(a), haya visto por todos lados a cuadrillas del ayuntamiento trabajando en reencarpetados, reposición de luminarias, parques y jardines, etc. Bien dicen pues que el miedo no anda en burro, y es hasta que ven amenazado su cargo cuando a muchos políticos les sale lo sensibles, lo amables y lo trabajadores.
Pero para desgracia del Lic. Estrada Ferreiro, la gente ya no nos chupamos el dedo y este “intenso trabajo” que estamos viendo por distintos puntos de la ciudad, sólo genera una percepción de desilusión hacia su gestión, así como una mayor desafección hacia la política en general, ya que nos queda claro que sólo cuando a los políticos les conviene, es cuando surgen, como por arte de magia, los recursos y los elementos que se ocupan para atender las demandas sociales.
LA ALIANZA MORENA-PAS SE MANTIENE.- Con lo dicho el día de ayer en su semanera por el Gobernador del Estado. Dr. Rubén Rocha Moya, se despejan las dudas de los acuerdos cupulares que se han dado tras la polvareda mediática que originó la salida del maestro Héctor Melesio Cuén de la Secretaría de Salud. A pregunta expresa sobre si recomendaría una nueva alianza electoral con el PAS para el 2024, el mandatario estatal respondió afirmativamente, lo que demuestra, como lo mencionamos líneas arriba, que existe una estrategia muy bien definida de la cúpula morenista para enfrentar con éxito la sucesión presidencial, y para ese objetivo habrá de sumar al mayor número de aliados posibles.
Además, en este tema no vemos (por lo pronto), que la oposición tenga posibilidades de arrebatarle la Presidencia de la República al partido en el poder, ya que mientras el mismo AMLO muestrea sus fichas (por lo menos las abiertas), los partidos de oposición se ven distraídos en las cortinas de humo o carnadas que les arroja el Presidente y que les lleva a dilapidar el tiempo, el cual ya parece jugar en su contra, pues a estas alturas ya deberían de tener por lo menos algún prospecto rentable, sobre todo uno que no esté ligado a esa clase política desgastada que la sociedad repudia. Y es que mientras la oposición no se estructure en base a un proyecto integral, ésta seguirá deteriorándose como una opción competitiva, y con sobrados motivos la verdad, sobre todo si se le sigue atizando a su hoguera con más escándalos y actos de corrupción. Recordemos que apenas la semana pasada el presidente del PRI, Alejandro Moreno, fue exhibido en una grabación donde supuestamente (él alega que la grabación está alterada) pide extorsionar a contratistas de su natal Campeche para que le brindaran apoyo con propaganda a su sobrino, Christian Castro Bello, quien compitió y perdió en la en la pasada elección a Gobernador de esa entidad. Con esos liderazgos, la oposición en nuestro país tendrá primero que deshacerse de pesados lastres a su interior, para empezar entonces a elevarse y estar a la altura de los contrapesos que necesita nuestra democracia.

